La construcción de una política institucional de género en la UPES
Teresa de Jesús Villaseñor Leal
La incorporación de la perspectiva de género en la normativa estatal y en la implementación de políticas públicas mediante acciones y programas destinados a promover y lograr la Igualdad Sustantiva entre Mujeres y Hombres en el estado de Sinaloa representa un avance significativo en el fortalecimiento de relaciones igualitarias. Es alentador ver avances hacia la igualdad de género a través de la incorporación de la perspectiva de género. Sin embargo, es crucial reconocer que, a pesar de estos avances, aún persisten desafíos significativos, especialmente en las prácticas culturales, laborales e institucionales que reflejan discriminación hacia las mujeres. En el ámbito educativo, y más específicamente en las instituciones de educación superior (IES), se identifica la existencia de obstáculos que impiden un progreso más rápido hacia la igualdad de género. Es fundamental abordar estos desafíos de manera proactiva para garantizar un entorno educativo equitativo y libre de discriminación.
En la administración pública, así como en las IES, se ha venido reflexionando acerca de los distintos modelos de Unidades de Género. En tal sentido, y partiendo de la formación y la recuperación de la ha sido para la conformación de un modelo de Unidad, que atienda la naturaleza orgánica de la Universidad Pedagógica del Estado de Sinaloa (UPES); sin duda, esto es fundamental para avanzar hacia una institución más inclusiva y equitativa. En la Entidad estas surgieron inicialmente en el ámbito de la administración pública, posteriormente se han ido adoptando en las instituciones educativas, como es el caso de la Universidad.
Los modelos estudiados, tanto de la administración pública como de las IES, han sido muy relevantes para la construcción de la Unidad para la Igualdad de Género de la UPES, y la razón radica en las similitudes estructurales y organizativas. Esta convergencia justifica considerar y adaptar este modelo a la institución educativa, aprovechando las experiencias y buenas prácticas ya implementadas en otros contextos similares. Asimismo, es crucial fomentar una participación activa de la comunidad universitaria en la planificación e implementación de estas iniciativas: involucrar a estudiantes, al profesorado y al personal administrativo contribuirá a generar un cambio cultural y estructural más sólido y sostenible, que promueva un ambiente educativo más inclusivo y respetuoso de la diversidad.
A través de un acuerdo rectoral, en 2019 se estableció la creación de la Unidad para la Igualdad de Género en la Universidad. Este acuerdo fue aprobado y ratificado por los órganos de gobierno de la institución como parte de una política institucional en favor de la igualdad de género y con el objetivo de implementar acciones que transformen la cultura escolar y superar el persistente estado de discriminación y desigualdad hacia las mujeres.
En el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024 se establece la "Igualdad de Género, no discriminación e inclusión" como un eje transversal. Este enfoque busca garantizar la efectividad de los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales, con énfasis en reducir las desigualdades y condiciones de vulnerabilidad y discriminación hacia las mujeres. De manera similar, el Plan Estatal de Desarrollo 2022-2027 destaca la importancia de una educación inclusiva y de calidad, así como la igualdad sustantiva, como elementos fundamentales para reducir la brecha de género en el país y en la entidad.
Asimismo, en la Ley de Educación para el Estado de Sinaloa se resalta la importancia de la no discriminación educativa, especialmente en contra de las mujeres, así como la prestación de servicios necesarios para alcanzar la igualdad de género. Organismos no gubernamentales que agrupan a las IES públicas y privadas convergen en impulsar acciones para mejorar la vida universitaria en aspectos como docencia, investigación, divulgación y servicios, para lograr una educación de calidad.
A partir de la publicación de la Ley General de Educación Superior y sus homólogas en las entidades, particularmente en Sinaloa, donde de manera explícita se establecen las acciones para la incorporación de la perspectiva de género que todas las IES deben emprender, independientemente de su naturaleza jurídica. Esta circunstancia hace que cobren fuerza para lograr la consecución de acciones focalizadas en prevenir y atender las violencias de género, incorporar los contenidos curriculares y las prácticas educativas, establecer medidas que incidan y transformen la cultura institucional, que trastoque las formas de convivencia e incidan en la construcción de ambientes laborales y escolares igualitarios.
Al ser un organismo descentralizado del Gobierno estatal, la UPES forma parte del Programa de Educación 2022-2027, lo que respalda la instalación de la Unidad para la Igualdad de Género como una acción afirmativa que impacta en la incorporación de la perspectiva de género y contribuye a alcanzar la tan anhelada igualdad sustantiva.
Por otra parte, la incorporación de la perspectiva de género en los planes sectoriales de educación ha trazado la ruta para su incorporación en los programas institucionales de las IES, y desde allí se ha introducido en los programas académicos y en el desarrollo de la investigación. Un referente importante lo constituye el Programa Universitario de Género de la Universidad Nacional Autónoma de México, que ha sido punto de partida a nivel nacional y estatal para la creación de centros de investigación o de estudios de género, el desarrollo de programas académicos, diagnósticos de equidad o afincar instancias de género tendientes a transformar la cultura institucional.
Es evidente que la creación de Unidades de Género o Unidades de Igualdad en las universidades, inicialmente concebidas como programas institucionales, ha representado un paso positivo hacia la transformación de las desigualdades de género en el ámbito educativo. Aunque se han observado cambios y avances, también es claro que persisten desafíos y prácticas que perpetúan o favorecen la discriminación de manera abierta o velada. Más allá de las denominaciones utilizadas, estas unidades comparten una coincidencia importante: su enfoque en incidir en la cultura institucional mediante mecanismos como sensibilización, capacitación, formación e investigación. Estos son elementos clave para abordar las raíces más profundas de las desigualdades de género y fomentar un cambio cultural significativo.
Sería valioso realizar un análisis detallado de cómo estas estrategias se han implementado hasta ahora y cómo podrían fortalecerse. La sensibilización puede ser efectiva para generar conciencia, pero se necesita respaldarla con programas de capacitación y formación que promuevan la comprensión profunda de los problemas de género y las estrategias para abordarlos. Además, la investigación centrada en cuestiones de género puede proporcionar una base sólida para el diseño de políticas y prácticas más inclusivas.
Es justamente esta la que nos da cuenta, por la articulación y configuración de redes de universidades, con estrategias, experiencias, acciones y políticas para integrar una agenda conjunta y contrarrestar las desigualdades al interior de sus instituciones, estos esfuerzos permitieron que RENIES y la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (García, 2021) construyeran un modelo de plan de igualdad orientador y sistemático para la implementación de las políticas de género en la IES.
En concordancia con el marco normativo internacional que nuestro país ha suscrito, se hace necesario cumplir con estos compromisos e impulsar acciones en favor de la igualdad de género. Además, a nivel nacional y estatal, existen leyes como la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres y la Ley para la Igualdad entre Mujeres y Hombres del Estado de Sinaloa, que respaldan estos esfuerzos.
En el acuerdo de creación de la Unidad para la Igualdad de Género se resalta la necesidad de transversalizar la perspectiva de género en los programas académicos y en los procesos institucionales internos. Mediante la generación de mecanismos de análisis, seguimiento y evaluación de la información institucional, busca transformar la cultura y las prácticas que perpetúan la discriminación y la violencia hacia las mujeres. Así, con el fin de fomentar un ambiente armonioso y de respeto en toda la comunidad universitaria, se implementan diversas acciones de sensibilización y campañas para una vida libre de violencia.
En este contexto normativo y conceptual, el Modelo de la Unidad para la Igualdad de Género en la UPES se concibe con atribuciones que no están limitadas a las enunciadas, sino que buscan crear un impacto profundo en la incorporación de la perspectiva de género en los programas académicos, la política institucional, la normativa universitaria y las prácticas institucionales, por lo que se ha buscado establecer áreas estratégicas como formación y capacitación, promoción de la igualdad, difusión y vinculación. El establecimiento de mecanismos de seguimiento del avance en la implementación de acciones destinadas a incorporar la perspectiva de género en las universidades a través de la evaluación de ejes rectores, proporciona un marco comprehensivo que aborda diferentes aspectos fundamentales para promover la igualdad de género en el ámbito universitaria.
La sensibilización y capacitación al estudiantado, profesorado y personal administrativo, en la que se han abordan los estereotipos de género y se fomentan la igualdad y el respeto a la diversidad, así como la corresponsabilidad como forma de inclusión, constituyen una oportunidad para incidir en la cultura institucional. Esto desde luego no está dado: persisten sinergias que obstaculizan su incorporación, y esta es una tarea constante y sobre la cual persisten desafíos.
Por otra parte, la instrumentación de mecanismos de prevención y atención a las violencias de género son clave para incidir en las prácticas discriminatorias que subsisten ancladas a esta cultura patriarcal, máxime en este contexto social; en tal sentido, la creación de un protocolo y mecanismos de denuncia y atención resultan en aciertos para dar cauce a estas circunstancias que se viven al interior de la Universidad y abonan de manera significativa a la concretización de una política institucional de igualdad de género, desde luego sustentada en un marco jurídico.
Los desafíos que presenta la implementación de las políticas para la igualdad de género de manera transversal son complejas y diversas y el modelo que se ha seguido en la Universidad responde a la naturaleza orgánica y jurídica establecida en su Ley Orgánica. Es esencial reconocer que estos procesos llevan tiempo y que el cambio cultural no sucede de la noche a la mañana. La evaluación continua de las acciones implementadas, junto con la retroalimentación de la comunidad universitaria, puede ser fundamental para ajustar y mejorar las estrategias a medida que evolucionan las necesidades y los retos. Sin embargo, indiscutiblemente, la presencia de estas unidades representa un avance importante y la atención continua a su desarrollo y eficacia contribuirá a lograr una universidad más equitativa y comprometida con la igualdad de género.
Referencias
Buquet, A. et al. (2014). Intrusas en la universidad. Universidad Nacional Autónoma de México.
García, P. (2021). De la desigualdad a la inclusión universitaria: la agencia de género. Revista de Educación Superior. 50, 1-24.
Plan Nacional de Desarrollo 2029-2024
Plan Estatal de Desarrollo 2022-2027
Ley General de Educación
Ley General de Educación Superior.
Ley Orgánica de la Universidad Pedagógica del Estado de Sinaloa.