En fuga por el filo de las cosas
Felipe Vázquez
Danza en el aro del ocaso
y al filo del oro se deslíe.
Quizá no fui sino la tarde
en el trigal de sus caderas.
Por la orilla de mi cuerpo
se despeña, de otro siglo
nos mira el ojo de la noche. *
Tendí las manos pero el sol no tajaría
sino este pan de ¿qué?, sobre la mesa
el pez no multiplica; el vino del exilio
bebe tus ojos poso adentro, la palabra
oscuridad refulge en ti pero me eclipsa,
¿nombras aun si tu nombre te sepulta?
*
Dar al yunque de lo ido
otro silencio, menos oro
sin cara. El tiempo erige
muro cada instante y tú,
fósil entre lajas, me ases
al no dorado de tus ojos.
Si llego a ser mi nombre
¿seré esa luz de cara fría
que aflora en tu silencio?
¿Al ser se llega de perfil?
*
«Pulsa mis cuerdas, en tu lira
el agua del alba allí resuena.
Árbol cuyo fruto lo erosiona,
me quise lejos de esta asfixia.
Y no habré sido lo que soy,
al no ser la sierpe nos anilla».
Si sólo silva el viento, ¿quién
toca el himno de mis huesos?
*
Fueron cárcel tus aristas, vine
en fuga por el filo de las cosas.
«Bebe aquí mi sangre, no seré
amarga tierra en otros labios».
Sueña el sueño de las tumbas,
clama en esta orilla sin orillas:
el eco de mi voz ya te erosiona.
*
Tu piel me sabe a lejanía y, preso en ti,
desde mi honda aridez se eleva el cielo.
No estaré cuando me sepas, en su falta
de sentido el ser nos pulveriza. Luna
agónica en la nieve, el alma sin deseo
hace del vacío una espada. Contra mí,
tus ojos hacia dentro se despeñan. ¿Ser
la nada que el signo ¿ ? ciñe nos desata?
Ficha curricular
Felipe Vázquez
Poeta, crítico de literatura y editor. Ha publicado tres libros de poesía: Tokonoma (1997), Signo a-signo (2001) y El naufragio vertical (2017); cuatro de crítica literaria: Archipiélago de signos. Ensayos de literatura mexicana (1999), Juan José Arreola: la tragedia de lo imposible (2003), Rulfo y Arreola: desde los márgenes del texto (2010) y Cazadores de invisible (2013); y uno de varia invención: Vitrina del anticuario (1998). Obtuvo el Premio Nacional de Poesía CREA en 1987, el Premio Universitario de Poesía (UNAM) en 1988, el Premio Nacional de Poesía Miguel N. Lira en 1991, el Premio Nacional de Poesía Gilberto Owen en 1999 y el Premio Nacional de Ensayo Literario José Revueltas en 2002.