Aprendiendo entre olas: un Verano científico en Mazatlán
Alejandro Macías Valenzuela
Elba Daniela Valdez Bernal
Dulce Nallely Yuriar Bobadilla
Es un placer compartir con ustedes la emocionante experiencia vivida durante el Verano de la Investigación Científica y Tecnológica del tan reconocido Programa Delfín en la Universidad Pedagógica del Estado de Sinaloa, campus Mazatlán. Durante este periodo, tuvimos la oportunidad única de sumergirnos en el mundo de la investigación y el descubrimiento científico. Nuestra participación en este programa nos brindó la invaluable oportunidad de adentrarnos en el área de las humanidades y las ciencias de la conducta, trabajando junto a destacados investigadores que nos guiaron a lo largo de siete semanas. Como estudiantes de Enfermería, salir de nuestra área de conocimiento para expandirla representó un reto estimulante y enriquecedor.
Durante este tiempo, pudimos aplicar los conocimientos teóricos que habíamos adquirido en las aulas para enfrentar desafíos reales y complejos que nos alejaron de nuestra zona de confort. La versatilidad y el enfoque interdisciplinario que demandaba esta experiencia nos impulsó a desarrollar nuevas habilidades y perspectivas, permitiéndonos crecer tanto personal como profesionalmente. Cada día estuvo lleno de aprendizaje y nuevas experiencias. Desde el inicio, fuimos recibidos con entusiasmo y calidez, formando parte de una comunidad científica que nos acogió con los brazos abiertos. Durante nuestra estancia, tuvimos la oportunidad de trabajar un proyecto innovador y significativo que impacta en la sociedad y en el avance del conocimiento.
Otro de los aspectos más destacables de nuestro verano científico fueron los talleres que nos impartieron: “Sensibilización en igualdad de género”, “Búsqueda de información científica”, “Inteligencia Artificial” y “Elaboración de Formularios en Google”. Estos talleres fueron fundamentales para el desarrollo de nuestro proyecto de investigación, ya que nos proporcionaron las herramientas y habilidades necesarias para llevar a cabo nuestro estado del arte, así como para identificar la problemática y justificación de nuestro proyecto. La búsqueda de información de manera efectiva y crítica fue un aprendizaje que nos permitió ampliar nuestro conocimiento y enriquecer nuestras ideas, lo cual fue clave para desarrollar una investigación sólida y fundamentada en la perspectiva de género. Los tutores y expertos que impartieron estos talleres se mostraron muy capacitados y comprometidos con nuestro aprendizaje, lo que nos motivó a aprovechar al máximo esta valiosa oportunidad.
Además de los talleres y la hospitalidad recibida, otro factor que nos motivó fue ver avalado nuestro plan de trabajo construido durante semanas y resguardado en la plataforma del programa Delfín. Una vez avalado nuestro proyecto (Sensibilización en la comunidad universitaria sobre la inclusión en igualdad de género), la inmersión en la investigación se volvió cada vez más emocionante. Nos adentramos en un mundo de conocimiento diverso que estuvo directamente relacionado con nuestras expectativas. La genuina confianza que se generó en el aula con nuestra asesora fue clave para que nos sintiéramos cómodos y abiertos a explorar diferentes temas, incluso del terreno personal. La relación con nuestra asesora se volvió más que una simple guía académica, se convirtió en una mentora que nos inspiró a crecer como personas y profesionales.
Inicialmente nos comprometimos a trabajar cuatro horas diarias en nuestro proyecto, pero a medida que avanzamos nos dimos cuenta de que el tiempo asignado no era suficiente, así que nos adentramos cada vez más en la búsqueda de información en la complejidad del tema que estábamos investigando. Sin embargo, esto solo reflejaba lo apasionados que nos habíamos vuelto por nuestro proyecto y lo profundamente involucrados que estábamos con él. Una vez que terminamos la ficha técnica del taller, nuestra asesora nos guio para generar el instrumento que permitió recolectar datos de manera organizada y efectiva. Utilizamos un formulario de Google que sirvió como diagnóstico para organizar información por categorías. Esta herramienta resultó muy útil, nos permitió obtener datos valiosos que después analizamos para obtener conclusiones relevantes de nuestra investigación.
Además de la inmersión en el mundo académico, también disfrutamos de actividades sociales y recreativas que fortalecieron los lazos afectivos como equipo. Esta convivencia nos permitió compartir ideas, perspectivas y culturas diversas, lo que enriqueció nuestra experiencia más allá de lo académico.
Como parte del Verano Científico, la Universidad Pedagógica del Estado de Sinaloa, campus Mazatlán, nos preparó un emocionante tour educativo. Empezamos visitando el malecón y sus monumentos históricos: Continuidad de la Vida, Lobos Marinos, Alegoría Marina (el Pescador), el Escudo de Mazatlán, La Mujer Mazatleca y La familia, entre otros. Luego nos detuvimos en el Fuerte Venustiano Carranza para aprender sobre su historia y probar una de las comidas típicas de la ciudad: los tamales de camarón. Después exploramos Olas Altas y nos relajamos en La Fonda de Chalío. Continuamos visitando el Cerro Vigía para ver el Faro de Mazatlán y la Virgen de La Puntilla, divina protectora de los mazatlecos. También visitamos el centro histórico, donde admiramos la Plazuela Machado, el Teatro Ángela Peralta, la Casa Antonio Haas y la Catedral. Terminamos con una deliciosa comida en el restaurante sinaloense Panamá y disfrutamos los sabores auténticos de la región.
Esta experiencia educativa y cultural en Mazatlán permitió sumergirnos en la riqueza histórica y artística de esta hermosa ciudad costera. Agradecemos a la maestra Bertha Alicia Mena Mendoza y a la Universidad Pedagógica del Estado de Sinaloa, campus Mazatlán, por brindarnos esta oportunidad de aprendizaje y exploración. Nuestro agradecimiento también se extiende a los docentes guías en el recorrido, quienes compartieron valiosos conocimientos sobre la historia y cultura de Mazatlán. Este tour educativo nos dejó una impresión duradera y enriquecedora. A través de los monumentos históricos, los impresionantes paisajes y los lugares emblemáticos que visitamos, pudimos comprender la identidad y el legado de esta hermosa ciudad. Además, la convivencia con otros dos equipos participantes del programa Delfín nos permitió establecer vínculos y fortalecer nuestra red académica.
El acceso a la tecnología actual nos permitió obtener las respuestas que necesitábamos para nuestro cuestionario, con la oportuna participación de los estudiantes de la Facultad de Enfermería Culiacán, quienes a pesar de estar en periodo vacacional tuvieron disposición de apoyarnos. La colaboración de los estudiantes fue crucial, ya que sus aportes enriquecieron nuestra investigación y nos proporcionaron una amplia perspectiva sobre la problemática que abordamos. Después de recopilar todas las participaciones, trabajamos en conjunto para llevar a cabo la interpretación de los datos y realizar gráficas. Esta fase también fue crucial para lograr conclusiones claras y adecuadas a nuestro proyecto, así como para analizar los resultados de manera eficiente y obtener representaciones visuales que nos ayudaron a comprender las tendencias y patrones presentes en los datos.
Durante el proceso de interpretación, contamos con la valiosa ayuda de una doctora amiga de nuestra asesora, quien proporcionó una evaluación externa y crítica de nuestro trabajo. Su perspectiva experta fue invaluable para asegurar la calidad y solidez de nuestras conclusiones. Con todas las etapas del proyecto completadas, subimos nuestro resumen nuevamente a la plataforma Delfín y recibimos el aval oficial. Este logro nos llenó de satisfacción, pues nos permitirá participar próximamente de forma virtual en un congreso internacional. Estamos emocionados y agradecidos por esta oportunidad de presentar el trabajo realizado durante nuestro verano científico en un evento de talla internacional.
Participar en un verano de investigación conlleva invaluables oportunidades de crecimiento académico y personal, sin omitir que también implica enfrentar desafíos como estar lejos de nuestro hogar. Este viaje nos llevó a dejar atrás nuestras comodidades, familia y amigos, adentrándonos en un nuevo entorno lleno de incertidumbre y emociones encontradas. El primer reto al que nos enfrentamos fue la adaptación a un lugar desconocido. Dejar nuestra zona de confort puede generar cierta ansiedad y nostalgia por lo que se deja atrás momentáneamente, sin embargo la experiencia de salir de nuestra burbuja nos permitió desarrollar habilidades como resiliencia, independencia y flexibilidad, esenciales en el ámbito académico y profesional.
No obstante, en medio de estos desafíos, el objetivo principal que nos impulsó fue la expectativa de vivir un verano de investigación enriquecedor y transformador. Estuvimos aquí para sumergirnos en el mundo del conocimiento científico, para aprender de expertos en el campo y para contribuir, con nuestro esfuerzo y dedicación, al avance de la ciencia y la tecnología. La importancia de este objetivo radica en que, más allá de los retos personales, está la experiencia que representa la oportunidad única para desarrollar nuestras capacidades intelectuales y forjar relaciones significativas con otros interesados en realizar investigaciones.
A través de la investigación, tuvimos la oportunidad de aportar soluciones a problemas complejos, de descubrir nuevos horizontes de conocimiento y de generar un impacto positivo en la sociedad. Es este propósito el que nos mantiene enfocados y motivados a superar las dificultades y a sacar el máximo provecho de este verano de investigación. A medida que avanzamos en este proceso, estamos seguros de que los desafíos se convertirán en oportunidades de crecimiento y aprendizaje. La experiencia de estar lejos de casa, lejos de lo conocido, pasa a ser una etapa inolvidable que nos marcará como individuos y como profesionales en nuestro camino hacia el éxito académico y profesional.
Es importante expresar nuestro agradecimiento a la Universidad Pedagógica del Estado de Sinaloa (UPES) por habernos acogido durante este Verano Científico. ¡Fue una experiencia simplemente espectacular! La atmósfera amena y la calidez de los investigadores hicieron que nuestra estancia fuera inolvidable. Agradecemos profundamente todo el apoyo y las facilidades que nos brindaron para la realización de nuestra investigación: desde el acceso a recursos hasta el acompañamiento de docentes e investigadoras/res, que nos permitieron desarrollarnos en un entorno propicio para aprender y crecer. Participar en este Verano Científico nos abrió oportunidades para involucrarnos en proyectos adicionales y colaborar con otros estudiantes y expertos, nos enriquece y nos inspira para seguir explorando el mundo de la investigación.
Es por eso que queremos invitar a cada uno de las y los lectores a que se decidan a vivir esta experiencia única. El Verano de Investigación es una oportunidad que cambiará sus vidas. Les aseguramos que encontrarán un espacio enriquecedor, lleno de aprendizajes, descubrimientos y nuevas amistades. ¡Anímense a sumergirse en el fascinante mundo de la ciencia y la investigación!
Gracias, UPES, por hacer posible este verano científico inolvidable. Ahora llevamos con nosotros una pasión renovada por el conocimiento y la búsqueda de respuestas.
“Agradezco a la Universidad Pedagógica del Estado de Sinaloa por permitirme participar en el Verano Científico Delfín. Sin duda uno de los momentos que más disfruté fue aprender sobre el proceso de investigación e inteligencia artificial en los talleres que nos brindaron. Fue una experiencia enriquecedora que despertó mi interés en esta emocionante área. Agradezco especialmente a la maestra Bertha Alicia Mena Mendoza por su dedicación y enseñanzas, fundamentales para enriquecer mi aprendizaje y motivarme a seguir en el camino de la investigación. Ha sido un verano científico inolvidable.”
Elba Daniela Valdez Bernal.
“Durante mi último año en la Facultad de Enfermería, tuve la oportunidad de participar en este verano científico, que me permitió explorar el mundo de la inteligencia artificial y profundizar en el tema de la perspectiva de género. Con la guía de la maestra Bertha Alicia Mena Mendoza adquirí una comprensión más amplia sobre la diversidad y las injusticias de género en la sociedad. Esta experiencia me ha motivado a abogar por una atención médica inclusiva y equitativa en mi futura carrera como enfermera. Estoy ansiosa por seguir explorando la investigación en este campo y contribuir al bienestar de quienes me rodean.”
Dulce Nallely Yuriar Bobadilla
“Esta experiencia de verano fue una oportunidad fascinante llena de aprendizaje, pues cada uno de los diversos talleres que nos impartieron fueron excepcionales, por lo que he adquirido nuevas habilidades y destrezas para investigar. Lo que más destaco de esta experiencia fue aventurarnos en el mundo de la inteligencia artificial. Fue sorprendente descubrir cómo utilizarlas en la investigación y potenciar nuestro pensamiento crítico. Realmente he quedado impresionado. Agradezco a la UPES no solo por permitirme disfrutar del cálido entorno de playa, sino también por brindarme conocimientos que trascienden lo que se encuentra en los libros. Esta experiencia, sin duda alguna, ha sido enriquecedora.”
Alejandro Macias Valenzuela.